Su autor, Brian Michael Bendis, alega que ULTIMATE ORIGINS refleja los planes que desde un inicio se trazaron para la línea de Marvel cuando él y Mark Millar la inaguraron en el 2000. Esto podría cuestionarse, especialmente a la luz de los desatinos del título ULTIMATE MARVEL TEAM-UP, que curiosamente nos proporcionó la frase de Bruce Banner que respalda la interconectividad. En todo caso, el mérito de esta obra es que aún si se tratase de un discreto retcon, no se siente como tal.
ULTIMATE ORIGINS, como su nombre insinúa, revela todos los secretos detrás del surgimiento del superhéroe del Siglo XXI. A lo largo de una década el universo ULTIMATE nos ha ido presentado a personajes establecidos de Marvel—desde Wolverine hasta el Punisher—cuyos orígenes son básicamente reflejos del concepto original, con modernizaciones meramente logísticas ó decorativas. Con esta historia, Bendis declara que esa percepción es errada. Todos estos personajes son profundamente distintos a sus versiones originales, y hay una clara línea narrativa que los conecta a todos, desde el veterano Capitán América hasta el adolescente Spider-Man.
Mientras que la chispa que encendió la imaginación de Stan Lee en los sesenta fue la radiación, para los creativos del universo ULTIMATE el enfoque fue las posibilidades de las ciencias genéticas. Pero más importante que las distinciones en la inspiración es el hecho que mientras que Stan fue uno de los pioneros del concepto del universo compartido entre varios títulos de comics, Bendis y compañía se beneficiaron de más de tres décadas de experiencia con este elemento narrativo, y pusieron tal atención a las arterias que conectan a los distintos héroes del mundo ULTIMATE que su universo adquiere gran relevancia temática. El precio de esta innovación es que transforma radicalmente a varios personajes, a algunos de ellos incluso les cambia su alegoría conceptual tradicional.

















