Es difícil encontrar un elogio para ALL STAR SUPERMAN, la obra de Grant Morrison y Frank Quitely que hasta Entertainment Weekly ha calificado como una gloriosa interpretación alternativa del hombre de acero y el New York Times ha listado entre sus bestsellers. Sin embargo, me motiva a escribir estas líneas un aspecto menos obvio, aunque repasaremos los más notorios primero.
Separado de la continuidad regular, Morrison tuvo la oportunidad de contar su historia definitiva de Superman, y a lo largo de doce ediciones creó un relato conmovedor repleto de las complejas ideas progresistas por las cuales este autor británico se caracteriza.
“I always write the Superman headlines before they happen.” Lois
La premisa es sencilla, aunque inesperada: Al rescatar la primera misión humana al sol, Superman sucumbe a una trampa letal de Lex Luthor. Sus células se sobrecargan de más energía solar de la que pueden procesar, y ahora se están desintegrando lentamente. La muerte del último hijo de Krypton es inminente e inevitable, y el relato nos muestra los últimos días de vida de Kal-El.
Lo primero que nuestro héroe decide hacer es revelarle su identidad secreta a Lois Lane quien, en un divertido giro, se rehúsa a creer que él es Clark Kent. Para su cumpleaños Kal la lleva a una romántica cena en el Titanic—guardado para la posteridad en la Fortaleza de la Soledad—con el menú original del barco. Le obsequia flores de otra galaxia y un elixir que le da super-poderes por veinticuatro horas. La noche acaba con un magistral beso en la luna.



















